lunes, enero 07, 2008

Remember who you are
De pequeños El rey león nos enseñó la importancia del círculo de la vida. Y si no hubiéramos olvidado esa lección, tal vez podríamos entender mejor muchas cosas de las que nos suceden hoy.

Justo ayer sentados frente a esta obra, llena de magia y simbolismos ocultos recordé las lecciones que de pequeño quedaron grabadas en mi subconsciente y que se reactivaron a cada minuto con la música, los personajes y los elementos de esta historia.

También ayer, después de tres semanas de no verlo llegó Chris, el estar con él fue para mí una maraña de sentimientos buenos, malos, temerosos. No hay duda, me encanta, pero ¿qué puede haber más allá de esa enorme atracción? Quiero descubrirlo, y quiero hacerlo pronto. La incertidumbre es para mí el elemento más doloroso en una situación como estas.

Víctor sigue ahí. Persistente, afable, cariñoso. No quiero lastimarlo y no quiero que me lastimen. Es cagado ver cómo todo esto es un juego sumamente complicado donde aquellos que jugamos muchas veces no nos apegamos a las reglas con tal de ganar y llegar primero. Tal vez yo no quiera eso, me conformo con seguir en la competencia y no terminar golpeado.

Esta vez el año arranca de manera oficial. La gente regresa a trabajar, la ciudad recobra su ritmo habitual. El cielo se pinta de azul y nos recibe con su luminosidad y grandeza.

Dejar fluir, adaptarse y actuar, porque al final de cuentas nuestras acciones no pueden ni deben truncar nuestros sueños jamás.

1 comentario:

Enrique Goded. dijo...

Estabamos en el Auditorio Nacional el mismo día y la misma hora viendo "The Lion King"; con esas lecciones de vida que pareciamos haber olvidado... Y con muchos pensamiendos rondando nuestra mente... Te encontrarias con él nuevamente, para mi sería la última vez que le vería... No sé hasta cuando vuelva a verle