Me estoy quedando dormido
Es como si mis ojitos dijeran basta. Y se arrullaran con Los Dynamite de fondo, cosa rara porque a ellos no les gusta oír música mientras duermen.
Recuento de pormenores
Bendito el fin de semana que nos llena de cosas lindas para empezar los lunes que es como el día más feito de todos.
El viernes llegué a mi casita con pocas ganas de hacer algo. Me marcó Paquichi para ver qué pedo pero le dije que la neta no tenía como que ánimos de salir. Vin estaría en VIP así que la posibilidad de ir estaba ahí. Me quedé mega jetón y desperté por ahí de las 10 obvio sin la más mínima intención de hacer algo, pero la llamada de Paco fue contundente, estaríamos en zona en un rato.
Antes de llegar pasamos por unos tacos no muy buenos a “El TacoN de la Morena”, así con ene mayúscula y sin acento. Acto seguido, llegamos a zona con Krys, Isaac, Roberto, Vin, sus amigos, Paco y yo. Ya allá los reencuentros de todas las noches. Alexis, un pintor, dos desconocidos, alcohol y nicotina.
Divertimentos, sonrisas agradables, abrazos, bailes. Finalmente, terminamos en el depa de Paco descansando de una velada increíble.
El resultado de los acontecimientos de una noche de copas fue grandilocuente. Jijiji. El rumis de Paco terminó emputadísimo por que su jefe osó a entrar al depa y verlo durmiendo con un hombre y a Roberto (el rummy) con otro, este en calzones, dormido en su cama (dígase nuestra amiga Vin). Pero a ver, seamos coherentes ¿qué chingado jefe entra al depto de uno de sus empleados en sábado a las 9 de la mañana cuando es casi probable que su subordinado esté crudísimo de la noche anterior? Y lo que es peor, ¿quién entra a una recámara sin tener la delicadeza de tocar antes de pasar? Nota: y eso que la puerta estaba atrancada, que si no…
Así las cosas, así de divertidas e inigualables. Ya después de tremendo numerito el hambre ya hacía estragos, así que nos dirigimos a un mercadito muy tropicalón a llenar nuestras tripas de grasa.
La aventura con mis amiguis del alcohol terminó, pero yo ya tenía otro compromiso. La peda por el cumple de Ganso (hermana de una querida amiga llamada Dulce) en las trajineras del pintoresco pueblito de Xochimilco.
La experiencia no fue tan divertida como la anterior ya que todos andaban en su desmadre local y pos yo así como que no encajé del todo.
Ayer domingo, de hueva, de trabajos finales de la uni, de hartazgo, y de pensar mucho, hilar ideas y dejar casi todo listo para nuestra presentación triunfal este jueves, a la cuál están todos invitados. Mayores informes: con yo mero.
Y sigo ame y ame a los Super elegantes y no paro de escucharlos en el coche, en la oficina, en la casa y el taller…
Es como si mis ojitos dijeran basta. Y se arrullaran con Los Dynamite de fondo, cosa rara porque a ellos no les gusta oír música mientras duermen.
Recuento de pormenores
Bendito el fin de semana que nos llena de cosas lindas para empezar los lunes que es como el día más feito de todos.
El viernes llegué a mi casita con pocas ganas de hacer algo. Me marcó Paquichi para ver qué pedo pero le dije que la neta no tenía como que ánimos de salir. Vin estaría en VIP así que la posibilidad de ir estaba ahí. Me quedé mega jetón y desperté por ahí de las 10 obvio sin la más mínima intención de hacer algo, pero la llamada de Paco fue contundente, estaríamos en zona en un rato.
Antes de llegar pasamos por unos tacos no muy buenos a “El TacoN de la Morena”, así con ene mayúscula y sin acento. Acto seguido, llegamos a zona con Krys, Isaac, Roberto, Vin, sus amigos, Paco y yo. Ya allá los reencuentros de todas las noches. Alexis, un pintor, dos desconocidos, alcohol y nicotina.
Divertimentos, sonrisas agradables, abrazos, bailes. Finalmente, terminamos en el depa de Paco descansando de una velada increíble.
El resultado de los acontecimientos de una noche de copas fue grandilocuente. Jijiji. El rumis de Paco terminó emputadísimo por que su jefe osó a entrar al depa y verlo durmiendo con un hombre y a Roberto (el rummy) con otro, este en calzones, dormido en su cama (dígase nuestra amiga Vin). Pero a ver, seamos coherentes ¿qué chingado jefe entra al depto de uno de sus empleados en sábado a las 9 de la mañana cuando es casi probable que su subordinado esté crudísimo de la noche anterior? Y lo que es peor, ¿quién entra a una recámara sin tener la delicadeza de tocar antes de pasar? Nota: y eso que la puerta estaba atrancada, que si no…
Así las cosas, así de divertidas e inigualables. Ya después de tremendo numerito el hambre ya hacía estragos, así que nos dirigimos a un mercadito muy tropicalón a llenar nuestras tripas de grasa.
La aventura con mis amiguis del alcohol terminó, pero yo ya tenía otro compromiso. La peda por el cumple de Ganso (hermana de una querida amiga llamada Dulce) en las trajineras del pintoresco pueblito de Xochimilco.
La experiencia no fue tan divertida como la anterior ya que todos andaban en su desmadre local y pos yo así como que no encajé del todo.
Ayer domingo, de hueva, de trabajos finales de la uni, de hartazgo, y de pensar mucho, hilar ideas y dejar casi todo listo para nuestra presentación triunfal este jueves, a la cuál están todos invitados. Mayores informes: con yo mero.
Y sigo ame y ame a los Super elegantes y no paro de escucharlos en el coche, en la oficina, en la casa y el taller…

:: festejación trajineril ::
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